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![]() Políticas educativas de atención a la diversidad cultural Brasil, Chile, Colombia, México y Perú PRESENTACIÓNEn noviembre de 2001, la Conferencia General de la UNESCO aprueba en París la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural y, en octubre de 2005, se aprueba la Convención Internacional sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, la que entrará en vigencia tres meses después de que treinta países la suscriban. Tanto la Declaración como la Convención convierten a la diversidad cultural en una clave de primera importancia para que los diseñadores de políticas públicas se esfuercen por recomponer los tejidos sociales resquebrajados por modelos de desarrollo erigidos sobre la base de la exclusión y la intolerancia. Los principios que en la Declaración Universal se enuncian ya habían sido abordados en otros documentos de la UNESCO, particularmente en dos de sus informes hasta hoy plenamente vigentes: “Nuestra Diversidad Creativa”, conocido como el Informe Pérez de Cuéllar, y “La Educación Encierra un Tesoro”, conocido como el Informe Delors para la Educación del siglo XXI. Ambos nos hablan de la necesidad de reconceptualizar el desarrollo desde la perspectiva de la cultura, la que definen como “nuestras maneras de vivir juntos”. El modelo de desarrollo prevaleciente nos ha llevado a una fractura de la convivencia, por lo que necesitamos de una ética global comprometida con el pluralismo (Informe Pérez de Cuéllar), o de una utopía que nos guíe hacia un mayor entendimiento mutuo, hacia un mayor sentido de responsabilidad y hacia una mayor solidaridad, sobre la base de la aceptación de nuestras diferencias espirituales y culturales (Informe Delors). En esta tarea de enormes proporciones, la educación juega un papel trascendente: “ayudar a comprender el mundo y a comprender a los demás, para comprenderse mejor a sí mismo” (Informe Delors). Desde esta perspectiva, la diversidad cultural se transforma en un enfoque que impregna gran parte del pensamiento de la UNESCO sobre educación. Una de las recomendaciones del Plan de Acción que se adjunta a la Declaración Universal sobre Diversidad Cultural expresa textualmente: “Alentar, a través de la educación, una toma de conciencia del valor positivo de la diversidad cultural y mejorar, a este efecto, tanto la formulación de los programas escolares como la formación de los docentes”. La Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), ha asumido este compromiso y, como fruto de este esfuerzo, presenta el presente trabajo. Esta publicación consta de tres volúmenes. El primero da cuenta de un análisis de cómo las políticas educativas de cinco países de la región –Brasil, Chile, Colombia, México y Perú- abordan el tema de la diversidad cultural, tanto a través de su legislación como de sus políticas curriculares, de formación de maestros y de gestión institucional. El segundo presenta un conjunto de estudios etnográficos realizados en estos mismos países con el fin de mostrar cómo se da en la vida cotidiana de la escuela el fenómeno de la “discriminación cultural”, la cara opuesta del “pluralismo cultural” que la escuela está llamada a construir. El tercer volumen es un compendio de materiales educativos sobre cinco temas relevantes acerca de la diversidad cultural para ser trabajados con docentes y estudiantes en los centros educativos. Todo este trabajo se sustenta en la convicción que para mejorar la calidad de los aprendizajes no podemos sino basarnos en la riqueza y singularidad de nuestras identidades culturales. La cultura es la fuente primaria del conocimiento. Una educación que ignore el capital cultural de quienes ingresan a la escuela y el contexto cultural donde se desarrolla la labor educativa, está condenada a ser irrelevante. Por eso es que uno de los principios que fundamentan el Proyecto Regional de Educación para América Latina y el Caribe (PRELAC), aprobado por los ministros de Educación en 2002, se refiere a que el cambio educativo debe transitar de la homogeneidad a la diversidad. Del mismo modo, las propuestas de Educación de Calidad para Todos, objetivo principal de las actividades de la UNESCO, deben incorporar una mirada sobre la pertinencia cultural de los aprendizajes y sobre cómo la escuela puede favorecer la construcción de una sociedad pluralista, para no convertirla en otro instrumento más de exclusión social. Agradecemos el generoso aporte de la Fundación Ford, que a través de sus oficinas de Chile, México y Brasil han hecho posible estos estudios. Además, con el mismo apoyo de la Fundación Ford hemos podido desarrollar concursos de innovaciones educativas de atención a la diversidad cultural en Chile, Colombia, México y Perú. Éstas han sido editadas en publicaciones separadas y forman parte de la Red INNOVEMOS (http://innovemos.unesco.cl) que coordina nuestra Oficina Regional. Confiamos que todo este material será de utilidad para los profesores de aula y para los diseñadores de políticas educativas preocupados de mejorar la calidad de los aprendizajes. Ana Luiza Machado Directora Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe ![]() |