Pues,
las restaura el restaurador, que es un profesional capacitado
para hacer este trabajo. Para ser restaurador se necesita seguir
estudios especiales y practicar mucho. Pero sobre todo, es necesario
sentir un cariño muy grande por las pinturas y las obras de
arte porque es un trabajo que toma mucho tiempo y que necesita
que tengas mucha paciencia.
El
restaurador trabaja en un taller con la ayuda
de un químico que analiza los componentes de la
pintura, un biólogo que ayuda a reconocer los
bichos que atacan la pintura para poder eliminarlos
y un fotógrafo que registra todos los trabajos.