Las pinturas están hechas de materiales que se dañan con el paso del tiempo, la humedad, los cambios de temperatura y la contaminación.Estos factores permiten la aparición de los hongos y las manchas de humedad.
Además, la luz hace que cambien o pierdan el color y a veces algunos bichos atacan la madera, la tela o el papel.

También puede suceder que por accidente, las obras se rompan o se quemen.

Como puedes ver, una pintura se puede dañar de muchas maneras si no la cuidas bien.